Pacto Histórico alerta sobre riesgos electorales y anuncia plan de protección del voto
Colombia
El movimiento político Pacto Histórico emitió un comunicado en el que expresa preocupaciones significativas sobre potenciales riesgos electorales que, a su juicio, podrían afectar la integridad de las elecciones previstas en Colombia para 2026.
En el documento divulgado este miércoles, la organización señala fallas e irregularidades en la coordinación del proceso, con cuestionamientos dirigidos principalmente al Consejo Nacional Electoral (CNE) y a la Registraduría Nacional del Estado Civil. Entre las quejas figura la falta de respuesta a solicitudes clave para asegurar la transparencia del material electoral, la ausencia de un protocolo claro para el traslado de puestos de votación y la preocupación por la forma en que se han dispuesto las casillas en los formularios E‑14 —elementos que, según el Pacto Histórico, podrían facilitar alteraciones de resultados.
El movimiento también señaló posibles instrucciones indebidas a jurados de votación relacionadas con la entrega de tarjetones, y denunció inquietudes sobre injerencia extranjera, vulnerabilidad técnica en sistemas de testigos, ataques cibernéticos, coacción de electores, compra de votos, suplantación de votantes y traslados de mesas electorales en la semana previa a los comicios.
Ante este panorama, el Pacto Histórico anunció la implementación de una estrategia de “cuidado electoral”, que contempla la movilización de miles de testigos electorales y la presencia de equipos jurídicos especializados para vigilar los escrutinios y actuar ante posibles delitos electorales. El movimiento adelantó que está preparado para presentar denuncias formales ante instancias judiciales y electorales en caso de detectarse conductas que pongan en riesgo la legitimidad del proceso.
Las autoridades electorales han respondido que la plataforma digital de testigos del CNE opera con normalidad y con todos los protocolos de seguridad establecidos para este ciclo electoral.
Esta posición llega en un contexto político cada vez más tenso, con debates internos en el progresismo sobre participación electoral y cohesión partidista de cara a la cita con las urnas.
