Ximena Calderón pisa fuerte en Acacías y convierte las regalías en bandera de transformación
Colombia
Acacías dejó de ser solo escenario de tradición para convertirse en el centro de una agenda firme y clara. Ximena Calderón ha mantenido presencia constante en el municipio, recorriendo sus barrios, escuchando a su gente y poniendo sobre la mesa propuestas concretas que hablan el lenguaje del territorio.
Porque Acacías no es únicamente el Festival del Retorno: es cultura llanera, es trabajo agropecuario, es el río que la atraviesa y la fuerza de quienes madrugan todos los días para sostener su tierra. Bajo esa visión, Calderón ha enfocado su mensaje en que las regalías petroleras deben quedarse donde se generan y traducirse en obras reales para la comunidad.
Su planteamiento es directo: más inversión en salud para fortalecer la atención médica en el municipio, mejor infraestructura hospitalaria y recursos bien administrados. A esto se suma una apuesta decidida por la legalización de predios, brindando seguridad jurídica a cientos de familias que hoy viven en incertidumbre sobre su patrimonio.
Lejos de los discursos pasajeros, Ximena ha convertido a Acacías en punto estratégico de su proyecto, con una narrativa que conecta identidad, desarrollo y justicia territorial. Su constancia en el municipio no es simbólica: es política, es territorial y es de compromiso.
Con el carácter de su gente y la determinación de construir desde el territorio, Ximena Calderón posiciona su aspiración a la Cámara de Representantes como una verdadera “salvación nacional” con raíces firmes en el Meta.

