Petro convoca movilización para presionar aprobación de la reforma a la salud
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, instruyó este jueves la organización de una movilización de gran escala que circule alrededor del Congreso de la República para presionar por la aprobación de la reforma al sistema de salud, en medio de un estancamiento legislativo y la profunda crisis que vive el sector sanitario.
Durante un discurso pronunciado en la Plaza de Bolívar ante líderes del sector salud, Petro señaló que la iniciativa no ha logrado avanzar en el Legislativo en los tiempos previstos y que esta movilización será un instrumento de presión ciudadana para destrabar el trámite. El mandatario pidió al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, coordinar lo que describió como “la manifestación más grande de Colombia” para que, concentrando esfuerzos en torno al Congreso, se exija la aprobación definitiva del proyecto en marzo.
Petro argumentó que la reforma busca consolidar el derecho a la salud como pilar constitucional, y que la participación de equipos básicos de salud y comunidades a lo largo del país será clave para mostrar respaldo social a la iniciativa. Según el jefe de Estado, esa movilización representará “la fuerza de la salud” capaz de influir en una corporación que, a su juicio, ha retrasado decisiones fundamentales para garantizar atención universal y la sostenibilidad del sistema.
La instrucción presidencial se produce en un contexto de debate polarizado sobre el futuro de la política sanitaria, tras la aprobación en segundo debate en la Cámara de Representantes y el envío del proyecto a la Comisión Séptima del Senado, donde aún no se supera el bloqueo legislativo. Sectores políticos adversos a la reforma han defendido el principio de autonomía del Congreso y han rechazado cualquier presión externa que puedan considerarse coacción.
Analistas consultados señalan que el uso de movilizaciones como herramienta estratégica de presión política añade un componente de riesgo institucional en un momento en que el Ejecutivo y el Legislativo intentan negociar las prioridades de la agenda social. La tensión por la reforma a la salud se suma a retos administrativos y operativos del sistema sanitario colombiano, profundizados por la escasez de medicamentos y debilidades en cobertura asistencial en regiones periféricas.
