MOE y Registraduría señalan 170 localidades con riesgo de irregularidades y violencia
Colombia
A pocos días de los comicios legislativos y de las consultas presidenciales en Colombia, un análisis conjunto de la Universidad de San Buenaventura, la Misión de Observación Electoral (MOE) y la Registraduría Nacional revela un escenario electoral más complejo y riesgoso que en procesos anteriores. El informe identifica que 170 municipios presentan riesgo electoral por la coincidencia de factores asociados tanto a violencia como a posibles fraudes, y en 81 de ellos el riesgo es extremo, lo que ubica a esos territorios en alerta por amenazas a la transparencia del proceso.
Riesgo consolidado y alcance del fenómeno
El documento, respaldado por un equipo técnico de 37 analistas e investigadores de 17 instituciones, señala que estos 170 municipios concentran más de 4,5 millones de votantes, cifra que representa más del 11 % del censo electoral nacional. El incremento de municipios en riesgo respecto al ciclo electoral de 2022 —donde se reportaron 131 en esta condición— es de casi 30 %, con un salto aún mayor en el número de localidades en riesgo extremo.
Señales de alerta
Los factores que alimentan el riesgo electoral incluyen indicios estadísticos de posibles irregularidades en el proceso de votación, como coacción a votantes, compra de votos, traslados irregulares y manipulación de actas, además de violencia derivada de la presencia de grupos armados ilegales y economías ilícitas que presionan o condicionan la participación ciudadana.
Zonas críticas del mapa electoral
Las subregiones que requieren atención prioritaria ante esta convergencia de riesgos son:
- Arauca, donde la dinámica de control territorial se ha intensificado;
- Nordeste antioqueño y sur de Bolívar, con presencia de economías ilegales;
- Andén Pacífico y el norte del Cauca, históricamente afectados por violencia armada;
- Suroriente colombiano (especialmente en Meta, Caquetá y Guaviare);
- Medio y bajo Putumayo, que registra persistentes vacíos de seguridad.
Advertencias para el proceso democrático
Más allá de la cifra nominal de municipios en riesgo, el informe plantea que no se trata solo de un fenómeno rural: algunas capitales y áreas metropolitanas también exhiben factores de violencia o presión que pueden impactar la libre expresión del voto y la integridad de la jornada. Autoridades electorales y observadores resaltan la necesidad de denuncias oportunas y de mecanismos de vigilancia que permitan proteger a los electores y garantizar que los comicios se desarrollen con transparencia.
Este análisis se da en un contexto de preocupación por el aumento de hechos de violencia política y amenazas a candidatos, en zonas que van desde regiones históricamente afectadas por el conflicto hasta áreas urbanas con dinámicas de crimen organizado, lo que obliga a implementar medidas coordinadas para proteger la democracia en lo que resta del ciclo electoral.
